Enamorarse por casualidad.
La historia sin fin de muchos adolescentes, jóvenes y adultos con su idealización de eterna y juvenil apariencia. Muchas veces nos preguntamos porque fuimos victimas del mal de amores, de las mieles de otros, de perder el 50% de nuestra capacidad motora.
Simplemente es porque necesitamos del otro y a veces esas necesidades nos llevan a cometer errores como enamorarnos. ¿Pero es la falta de alguien, algo malo? La respuesta es No, sin embargo hacemos todo lo posible por no llenar nuestras espectativas de algo más que no sea un hombre o una mujer.
Describir la incapacidad de permitirnos ser libres me da escalofrío, por lo tanto no lo haré, sin embargo me juzgaré y los juzgaré. Ayudarse a si mismo a esperar más de la vida es un buen inicio para dejar de pensar en pajaros preñados. Con ello no puedo desmeritar a aquellos que se enamoran por casualidades del tiempo y el lugar.
Que más queda, hay que tomar el toro por los cuernos y sugerir lo siguiente: Quien se quiera enamorar que lo haga y que se atenga a las consecuencias (Ser correspondido, o en su defecto humillarse a los extremos) y el que por lo contrario elige la fidelidad así mismo, que no detenga sus sueños y dilate sus pupilas con la belleza del mundo.
Gracias....

No hay comentarios:
Publicar un comentario